Conseguir lo que quiero luchando contra mi propio yo que lucha por ganar también.
Sensaciones de ganancia y de pérdida,
sabiendo que he ganado yo,
y no por mi propia fuerza, sino por fuerzas que vienen de Dios.
Y eso me llena de confianza, me llena de plenitud.
Porque sé que es verdad.
Y cada día me lo demuestra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario